La ambición mató al ratón.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Cruz y raya, para que me vaya.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ande o no ande, caballo grande.
Lo dicho, dicho está.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Lo malo nunca es barato.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Corrido va el abad por el cañaveral.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Más vale pan duro que ninguno.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Pesar compartido, pronto es ido.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El cobarde vive, el valiente muere.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Atrás viene quien las endereza.