Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
El que corre mucho, atrás se halla.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Encima de la cabaña todo daña.
Gran constipado, culo apretado.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Mejor solo que mal acompañao.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
La vida es un misterio, desvelalo.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El éxito sin honor es un fracaso.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
De cualquier nube sale un chubasco.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Mal acaba quien mal anda.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Me cortaron las piernas.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Más vale loco que necio.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Peso y medida, alma perdida.
Agua al higo, que ha llovido.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Badajo alto, campana rota.
Más duro que rulo de estatua.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.