En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Agua beba quien vino no tenga.
Caballo manco no sube escalera.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Más se perdió en el diluvio.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Navarro, ni de barro
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Día de agua, taberna o fragua.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Harto da quien da lo que tiene.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Demasiada alegría es dolorosa
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Lengua malvada corta más que espada.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A quien le dan pan que no coma.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
La muerte hace reflexionar.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Abriles y condes, los más traidores.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Peor es la moza de casar que de criar.
La muerte no anda en zancos.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Quien escucha, su mal oye.