Mucho ruido y pozas nueces.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
O Cesar, o mierda.
Acá como allá, y allá como acá.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El que más hace, menos alcanza.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
El que nada debe nada teme.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Al mal amor, puñaladas.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Tras cada pregón, azote.
Siempre hay un roto para un descosido.
A mucho vino, poco tino.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Café cocido, café perdido.
Más vale que sobre que no que falte.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
A los enemigos bárreles el camino.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.