Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Obra con amores y no con buenas razones.
No escupas contra el viento.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Inútil como bocina de avión.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
La mentira es animal de quinta vida.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Una buena capa todo lo tapa.
A burra vieja, albarda nueva.
No se pierde lo que se dilata.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
A lo que se quiere bien, se castiga.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Dar el consejo y el vencejo.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Al amigo con su vicio.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Ahora adulador, mañana traidor.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Mal ayuna el que mal come.
A fullero, fullero y medio.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El que presta, a pedir se atiene.