Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Agua y aceite no se mezclan.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Hay quien las mata callando.
Caminando se hace de mulas Petra.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Una sola vez no es costumbre.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Hablar por la boca del ganso.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Más vale una imagen que cien palabras.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El pez grande en la mar se hace.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Favor publicado, favor deshonrado.
Esto es pan comido.
Donde dije digo, digo Diego.
No crece el río con agua limpia.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
No esperes nada de aquel que promete mucho.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.