Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Hay quien las mata callando.
Agua y aceite no se mezclan.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Hablar por la boca del ganso.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Caminando se hace de mulas Petra.
Más vale una imagen que cien palabras.
Una sola vez no es costumbre.
El pez grande en la mar se hace.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
No crece el río con agua limpia.
Favor publicado, favor deshonrado.
Esto es pan comido.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Donde dije digo, digo Diego.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.