Es mejor pecar poco que confesar mucho
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Para atrás ni para coger impulso.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Agua estancada no mueve molino.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Esto está en chino.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Buena ventura solo con otra dura.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Obra hecha, dinero espera.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Mal oledor, mal catador.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
No me tientes Satanás.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Este si que te quita los calcetines sin quitarte los zapatos.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
El hambre es muy mala consejera.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Mujer refranes, muller puñetera.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Entre amigos no hay cumplidos.
Yegua cansada, prado halla.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
A consejo ido, consejo venido.
Invierno claro ni en verano nublado.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.