Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Hablar a tontas y a locas.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Costumbre mala, desterrarla.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Vale más tener que no desear.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Cada arroyo tiene su fuente.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Innovar, casi siempre es empeorar.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Irse a chitos.
Buen oficio es no tener ninguno.
Estar en tres y dos.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
No donde naces, sino donde paces.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Contra gustos no hay nada escrito.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
A diente cogen la liebre.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.