Las desgracias no vienen solas.
En el pedir no hay engaño.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Lobos de la misma camada.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Quien dice lo que no siente, miente.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
En amores, los que huyen son vencedores.
Comer en bodegón y joder en putería.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
El gran pez solo se cría en gran mar.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Va para atrás como el cangrejo.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
No soy baúl de nadie.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Baños, hasta los cuarenta años.
El hambre aguza el ingenio.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Con el ingrato, no tengas trato.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Ramal y bozal, para el animal.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Tú no llevas vela en este entierro.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.