Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A chico caudal, mala ganancia.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
La mano perezosa, pobre es.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
La fantasía es la primavera del alma
A la cabeza, el comer endereza.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
El avariento nunca está contento.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Feo, pero con suerte.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Amistades conserva la pared medianera.
Encima de la leche, nada eches.
La Cruz, la viña reluz.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
No está bien el fuego junto a las estopas.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
La abundancia da arrogancia.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Corre más una loca en chanclas.
En Febrero busca la sombra el perro.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Cada cual ha de llevar su carga.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Quien siempre adula se quema las mangas
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
La ambición mató al ratón.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Dinero guardado, barco amarrado.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
A buen salvo está el que repica.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.