Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Más vale puta moza que puta jubilada.
Como es la mujer, así es la casa.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
El que necesita, te visita.
Quien mucho desea, mucho teme.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
A buen bocado, buen grito.
En materia de dinero, no hay compañero.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Es más popular que la adelita.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
A secreto agravio, secreta venganza.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Bolsa llena, quita las penas.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Las migas son también pan.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.