La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Amor de niña, agua en cestillla.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Cara de beato y uñas de gato.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Otro gallo le cantara.
Hacienda de pluma, poco dura.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Volver a inventar la rueda.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Pueblo chiquito, campana grande.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Gallo fino no extraña gallinero.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
En Noviembre, mata tus cerdos.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El ojo quiere su parte
Botas y gabán encubren mucho mal.
A cazuela chica, cucharadica.
Estas son de mi rodada.
A marido ausente, amigo presente.
Peor es la moza de casar que de criar.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Hay más refranes que panes.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Estoy como gallo en corral ajeno
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
El diablo está en los detalles.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.