A un asno, bastale una albarda.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Hacer la del humo.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Come y bebe, que la vida es breve.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Aun el león se defiende de las moscas.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Las flores son para los muertos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Poco y entre zarzas.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El borriquito delante, para que no se espante.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
A cabo de rato, Andújar.
Reyes y mujeres no agradecen.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.