Buena cautela, iguala buen consejo.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Las armas las cargan el diablo.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El que persevera triunfa.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Enero desaloja las camas
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Si no es Juan, es Pedro.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Bien o mal, junta caudal.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Romero ahíto saca zatico.
Hija que casas, casa que abrasa.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Matar pulgas a balazos.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Se quedó a vestir santos.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A la fuerza ahorcan.
Perros y gatos, distintos platos.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Aguas de Abril, vengan mil.