Amigo reconciliado, doble enemigo
El ruin calzado sube a los cascos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Buena barba, de todos es honrada.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Torres más altas cayeron.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
A cada paso, un gazapo.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Tiene Mayo la llave del año.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Mal mascado y bien remojado.
Las cosas se parecen a sus dueños.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Si no es gato, es gata.
Casarás y amansarás.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Cada malo tiene su peor.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Beber por jarra penada, no me agrada.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El pescador de caña, más come que gana.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Una copa a las once, son once a la una.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Cuidado con la adulación
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Cual andamos, tal medramos.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.