A los locos se les da la razón.
Más duro que sancocho de pata.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Marido rico y necio no tiene precio.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
La barba no hace al filósofo
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Tarde piaste pajarito.
Calienta más el amor que mil fuegos
Echar confites a un cochino, es desatino.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Dios nos coja confesados.
Buenas cartas a veces pierden.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
A caballo grande, grandes espuelas.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Tiene la cola entre las patas
A ciento de renta, mil de vanidad.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Al loco y al aire, darles calle.
Fray Modesto nunca fue prior.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Papel, testigo fiel.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Otro gallo le cantara.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.