Con putas y bretones pocas razones.
Presto se va el cordero como el carnero.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quien sube como palma baja como coco.
Ganado suelto bien retoza.
Boca de miel y manos de hiel.
Ir de capa caída.
Los patos marinos anuncian nieve.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
A hierro caliente, batir de repente.
O todos moros o todos cristianos.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
¿Usted qué come que adivina?
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Cuando seas padre comeras huevos.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El tonel vacío mete más ruido.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Dos perros pueden matar a un león.
Vive cantando, muere llorando.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Es tiempo de vacas flacas
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Gato con guantes no caza ratones.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Por San Blas, el besugo atrás.
Esto está color de hormiga.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
A pan ajeno, navaja propia.
El ojo del amo engorda al caballo.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Bollo de monja, costal de trigo.