En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Julio, siega y pon tres cubos.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
El que no habla, no yerre.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
No busques pan en la cama del can.
Despacito por las piedras
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Quien de verde se viste bonita se cree.
El que ríe el último, ríe mejor.
Quien mocos envía, babas espera.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Casa de esquina, para mi vecina.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Santo Tomás, una y no más.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Un perro sabe donde se tira comida.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Gente castellana, gente sana.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Por la plata baila el mono.
El más avisado cae.
La que da beso da d'eso.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Que con su pan se lo coman.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
A manos frías, corazón ardiente.
Hijos casados, duelos doblados.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.