Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Come santos, caga diablos.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Hacer del san benito gala.
Irse de picos pardos.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Contigo, pan y cebolla.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Gato con cascabel no caza ratón.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Cual es el rey, tal es la grey.
Caballo andador tropezador.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
Calma piojo que el peine llega.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Lo que fuere sonará.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Redondear la arepa.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
A otro perro con ese hueso.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Puerco que no grita cuchillo con el.
En enero, el besugo es caballero.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Casa y potro, que lo haga otro.
Haber gato encerrado.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Un manjar continuado, enfada al cabo.