El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Al mal circo le crecen los enanos.
En pedregal no siembres cereal.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
El abad canta donde yanta.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Nunca pares donde haya perros flacos.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El que con cojos anda se llama bastón.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Cada panadero blasona de sus panes.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
La voz del asno no pasa del tejado.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Araña de día, carta o alegría.
No se cazan liebres tocando almireces.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Cada raposa mira por su cola.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Esquílalas pero no las desuelles
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Lleva más cisco que carbón.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.