Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Palabra de boca, piedra de honda.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
No creó Dios al burro para músico.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Atrás viene quien las endereza.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Boca con boca se desboca.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
De ninguno seas muy compañero.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Los duelos con pan son menos.
Dos no riñen si uno no quiere.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Nacer de pie.
La zorra no se anda a grillos.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Escoba nueva, barre bien.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
En cada casa, un solo amo.
Es de bien nacido ser agradecido
Son como uña y mugre.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Molino que no muele, algo le duele.
Miren quién habló, que la casa honró.