Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Hombres de noche, muñecos de día.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Buena burra hemos comprado.
Entre bueyes no hay cornadas.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
El perro que raspa,no muerde.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Ya los perros buscan sombra.
A buey viejo, pasto tierno.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Burro adornado, busca mercado.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
El perro es el mejor amigo del hombre.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
La viña y el potro, criélos otro.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Es el mismo perro, con diferente collar.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Burro empinado, por hombres es contado.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
A ojo de buen cubero.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.