Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
El elefante se siente fuerte gracias a sus músculos.
A falta de manos, buenos son los pies.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Jinca la yegua.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Al mal circo le crecen los enanos.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Las damas al desdén , parecen bien.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Pan casero, de ese quiero.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Al potro que le alabe otro.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Al gorrino y al melón, calor.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Cochino matado, invierno solucionado.
Pa'trás como las del marrano.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Por San Blas, el besugo atrás.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Saber más que Merlín.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
El perdigón y el gallo, por Mayo.