Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
¿Adónde irá el buey que no are?.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cual es el rey, tal es la grey.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Por la plata baila el mono.
A malos ratos, buenos tragos.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Cada pardal a su espigal.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Abriles y condes, los más traidores.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A palabras necias, bofetones.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Ningún burro se queda calvo.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Niños y viejos, todos son parejos.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Hablando se entienden los blancos.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Sol puesto, obrero suelto.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Los burros prefieren la paja al oro.