Saber es poder.
Probando es como se guisa.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
A cabrón, cabrón y medio.
Oveja que bala, bocado que pierde.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Las indirectas del padre Cobos.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Sol puesto, obrero suelto.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Hacer oídos de mercader.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Mujer ventana, poco costura.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ir a amarrar el zorro.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
A escote, no hay nada caro.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Renegad de viejo que no adivina.
Guay del malo y de su día malo.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
A caballo grande, grandes espuelas.
Bueno de asar, duro de pelar.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
A caracoles picantes, vino abundante.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
Una van de cal y otra van de arena.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Más vale poco que nada.
El casado casa quiere.
Valgan las llenas, por las vacías.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Más corre un galgo que un podenco.
Campo bien regado, campo preñado.
A un asno, bastale una albarda.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).