Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Quien no tiene quiere más.
En arca abierta, el justo peca.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
El que nada no se ahoga.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
El que mucho ofrece, poco da.
El que busca, encuentra.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Papel, testigo fiel.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Quien no canea, calvea.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
No dejar títere con cabeza.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
A medida del santo son las cortinas.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Dilatar la cura y pedir para la untura.