Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Estar armado hasta los dientes
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Los ojos son el espejo del alma.
Perros y gatos, distintos platos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
El que persevera triunfa.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Hay que dar el todo por el todo.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Habiendo don, tiene que haber din.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
El tonto ni de Dios goza.
El ignorante es poco tolerante.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Además de cornudos, apaleados.
Por sus hechos los conoceréis.
Ignora al ignorante.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Un pie calzado y otro descalzo
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Aire gallego, escoba del cielo.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El corazón del justo, piensa para responder.
A quien no la teme, nada le espanta.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
De puta a puta, taconazo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.