Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Mas papista que el Papa.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Amor de dos, amor de Dios.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Cree el fraile que todos son de su aire.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Adorar al santo por la peana.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Asno de dos, válgale Dios.
Dios no ayuda a los holgazanes.
A buen santo te encomiendas.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Dios no se queda con nada de nadie.
Ese no es santo de mi devoción.
Reunión de pastores, oveja muerta.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El que demonios da, diablos recibe.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Una y no más Santo Tomás.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.