Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
De los muertos no se hable sino bien.
A Dios, nada se le oculta.
Obediencia es noble ciencia.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Echarle mucha crema a sus tacos
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
El que presta, a pedir se atiene.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
El que no cae no se levanta.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El que ama, teme.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El que tiene sed, busca agua.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Uñas de gato, y cara de beato.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Los enamorados, no ven a los lados.
Quien bien ata, bien desata.
Río cruzado, santo olvidado.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Juntos pero no revueltos.
Hijo ajeno, candela en el seno.
A quien le dan pan que no coma.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Dios es más grande que el mundo.
Palabra dada, palabra sagrada.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.