Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Mala yerba, mucho crece.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
La cabra coja, junto a la casa trota.
A refajo verde, ribete encarnado.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Arena y cal encubren mucho mal.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
A mal viento va esta parva.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Bonete y almete hacen casas de copete.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Albacete, caga y vete.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.