A fuego y a boda va la aldea toda.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Mallorquina, puta fina
No enturbies aguas que hayas de beber.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Todavía aguas corren profundamente.
Iglesia, o mar, o casa real.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Esto son habas contadas.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Olla tiznada, bien es guisada.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Remo corto, barca pequeña.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Tiran más tetas que carretas.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
La hogaza no embaraza.
La más cauta es tenida por más casta.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
El burro al ratón le llamó orejón.
En pedregal no siembres cereal.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Quien siembra, siega.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Para San Antón, gallinita pon.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Julio, siega y pon tres cubos.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Volverse la albarda a la barriga.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
A barba, ni tapia, ni zarza.
A bestia loca, recuero modorro.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.