El dueño de la casa es el criado del huésped.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Bien ama quien nunca olvida.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
El arroz es el nervio de la guerra.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Lentejas, comida de viejas.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Los enamorados, no ven a los lados.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
El haragán es el hermano del mendigo.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.