Don sin Din, gilipollas en latín.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
El tonto ni de Dios goza.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Los dioses ayudan al que trabaja
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
La alegría intensa es cosa seria
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Obra acabada, a dios agrada.
Santo que mea, maldito sea.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Todos son unos, muertos y difuntos.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A muertos y a idos, no hay amigos.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Dios aflige a los que bien quiere.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Hay quien no ve su camino.
Quien sabe, sabe.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.