El amor destierra la vergüenza.
Reza, pero no dejes de remar.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El amor iguala a los que se aman.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El río pasado, el santo olvidado.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El yerro encelado, medio perdonado.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
La confianza da asco
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Buena fama, hurto encubre.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
A quien presta nada le resta.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Calumnia, que algo queda.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
A buen amigo buen abrigo.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Este navega con banderita de pendejo.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Mala olla y buen testamento.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.