Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
La verdad es de un solo color
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Buen abogado, mal cristiano.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Cada palo que aguante su vela.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Ante la duda, la más madura.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Del favor nace el ingrato.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Olvidar una deuda no la paga.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Lo prometido es deuda.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Quien es feliz habla poco
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
La fantasía es más veloz que el viento
A otra cosa mariposa.
Dios nos coja confesados.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Justicia y no por mi casa.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El último que se pierde es la esperanza.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Buena olla y mal testamento.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.