Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
De suerte contentos, uno de cientos.
Jugar al abejón con alguien.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Te quiero Andrés, por el interés.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Cosa muy querida, presto perdida.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Los compañeros de cama se escogen de día
Oir a todos, creer a pocos.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
A buenas horas, mangas verdes
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
A enemigo que huye, puente de plata.
Hijos casados, duelos doblados.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
A buenos ocios, malos negocios.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A consejo ido, consejo venido.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Gente castellana, gente sana.
Favor con favor se paga
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Contigo, pan y cebolla.
Júntate, que junto estabas.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Lobos de la misma camada.
El amor y los celos son compañeros.
Hermanos hay tanto por hacer!
A los enemigos bárreles el camino.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Riña de amantes, agua referescante.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.