Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Al amigo con su vicio.
En cada tiempo, su tiento.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Amor forastero, amor pasajero.
El que trae , lleva.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Del necio, a veces, buen consejo.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Blanco y en botella, leche.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Quien se casa, mal lo pasa.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Leche y vino, veneno fino.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Todo tiene un fin.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Amigo que no da, poco me importa ya.
La mujer y la vaca, con día para casa.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El que nace postrero, llora primero.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Estás más perdido que un juey bizco.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Lo prometido es deuda.
Al hombre valiente, espada corta.
Al roto, patadas y porotos.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Poco dinero, poco sermón.