La más cauta es tenida por más casta.
Calma piojo que el peine llega.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
A cabo de rato, Andújar.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Males comunicados, son aliviados.
Le quedo como anillo al dedo.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Agua tardera, agua maicera.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Borrego al camión, duro a la montera.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
El pasajero se conoce por la maleta.
A perro macho lo capan una sola vez
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Me cortaron las piernas.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
La puerca tira del tapón
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Al amigo y al caballo no apretallo.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Quien te adula, te traiciona.
Dios castiga, pero no ha palo.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El arbolito desde chiquito.
Salud y fuerza en el canuto.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.