A cada ermita le llega su fiestecita.
Pan ajeno, caro cuesta.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Chico pueblo, grande infierno.
A la prima, se le arrima.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Palabra de cortesano, humo vano.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Dar en el clavo.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Casa de mantener, castillo de defender.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
A tres azadonadas, sacar agua.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Bien vestido, bien recibido.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Me lo contó un pajarito
Guardas bien y no sabes para quien.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A fullero viejo, flores nuevas.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Barbas mayores quitan menores.
A gran arroyo, pasar postrero.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Gato gordo, honra su casa.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Por San Blas, una hora más.