Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Ruin amigo no vale un higo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Paga para que te acrediten.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Ser el último orejón del tarro.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Un "quizá" ni ata ni desata.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Al engaño, con engaño.
Bailarines en cojos paran.
Toda flor quiere ser fruto.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Serio como perro en bote.
Escoba nueva, barre bien.
Pecado callado, medio perdonado.
Arroz pasado, arroz tirado.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
El mal trago pasarlo pronto.
Solo como Adán en el día de la madre
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
El que anda en silencio, cazar espera.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Esto es de rompe y rasga.
Parece barril sin fondo.
Más mamado que chupo de guardería.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Lo que se hace de noche sale de día.