De hijos y de bienes, la casa llenes.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Enero, buen mes para el carbonero.
Llenar el tarro.
La burla, para quien le gusta.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Pobreza no es vileza.
Salud y pesetas salud completa.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Poco freno basta, para la mujer casta.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Lo que hoy es, mañana no es.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
¿Fiado?. Mal recado.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Vino mezclado, vino endiablado.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Salud perdida, salud gemida.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Mientras más aprendo menos sé.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
De diestro a diestro, el más presto.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
El que no ama, no se desilusiona.
Cara de enferma y culo de sana.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Bueno está lo bueno.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Blanco y mojado, sopas de leche.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El buen vino, de sí propio es padrino.