Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Boda mojada, novia afortunada.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Amor viejo, pena pero no muere.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Niños y viejos, todos son parejos.
Saco de yerno, nunca es lleno.
A gato viejo, rata tierna.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Del viejo el consejo.
Quien madruga ojeras tiene.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Sayo que otro suda, poco dura.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Gente castellana, gente sana.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
De chica candela, grande hoguera.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Real ahorrado, real ganado.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
A cada paje, su ropaje.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Oye primero y habla postrero.
Bien ora quien bien obra.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Al hombre mayor, dale honor.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.