A caballo ajeno, espuelas propias.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
De todos modos, Juan te llamas.
Cuando masques, no chasques.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
A chica cama, échate en medio.
La crianza aleja la labranza.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que ríe el último, ríe mejor.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
La letra mata, el espíritu vivifica.
A cada día su pesar y su esperanza.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Quien siembra, siega.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Pon y te llamaran gallina.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Lo que va viene.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Eres lo que comes.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
variante: Café hervido, café jodido.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Estar armado hasta los dientes
Moza de Burgos, tetas y culo.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Quien hace preguntas no es tonto.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Años de nones, muchos montones.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.