La peor vejez es la del espíritu.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
A cada cañada le llega su añada.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Quien lo hereda no lo hurta.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El trabajo ennoblece.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
El que afloja tiene de indio.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
La vida es un juego.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Más vale bien amigada que mal casada.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Camino malo se anda ligero.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Está como padre, que le llevan la hija.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Lo malo sin maestro se aprende.