Juez que dudando condena, merece pena.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Bien urde quien bien trama.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
A tres azadonadas, sacar agua.
A escote, no hay nada caro.
Para muestra basta un botón.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Palabra de boca, piedra de honda.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Casa ordenada, casa salvada.
Mal apaña quien no engaña.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Los últimos serán los primeros.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.