Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Rey nuevo, ley nueva.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El que mucho corre, pronto para.
Papel, testigo fiel.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Cada día verás quien peque y pague.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Come para vivir y bebe para comer.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Para aprender, nunca es tarde.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Ocio, ni para descansar.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Acometer hace vencer.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
El mirón, ¡chitón!.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Necio es quien con necios anda.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Buena madera, buen oficial espera.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.