El que quiera peces que se moje el culo.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Lo que siembras cosechas.
Hay quien no ve su camino.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Cambio de costumes, par es de muerte.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Pereza no alza cabeza.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Bien está lo que bien acaba.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Según con quien te encontré, así te trate.
Cada dueño tiene su sueño.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Torta en masa bien se pasa.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
A veces perdiendo se gana.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Sin precio no se han las mujeres.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Burro cargado, busca camino.