A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
No dar pie con bola.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Deja la bola rodar, que ya parará.
A la mujer no la cates, no es melón.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Nadie da nada a cambio de nada.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Refranes y consejos todos son buenos.
Borrego al camión, duro a la montera.
Dios los cría y el diablo los junta.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Besugo de enero vale un carnero.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Callado mata conejo.
Obra con amores y no con buenas razones.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
El vino, comido mejor que bebido.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
El que persevera triunfa.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
A lo que no puede ser paciencia.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
De tal árbol tal madera.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
El pescador de caña, más come que gana.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.