Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Anda a chinga a otro lado mejor..
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
El trato engendra el cariño.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Canario triste, no come alpiste.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Bien está el pájaro en su nido.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
A calza corta, agujeta larga.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Cada cabeza es un mundo.
Olla quebrada, olla comprada.
Tiene Mayo la llave del año.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Hay ropa tendida.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Ese no pega ni un timbre.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.